

He visto cómo una peluca puede cambiar el ánimo y la actitud completa frente al tratamiento oncológico.La sonrisa y gratitud de quienes reciben este apoyo es mi mayor motivación para continuar.Cada historia de superación me impulsa a seguir tejiendo esperanza con dedicación.

Mi trabajo me enseñó que el cáncer no define a la persona, su fuerza sí.
